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LA RED OFRECE LA POSIBILIDAD DE CONOCER LA NUMISMÁTICA DE LA GUERRA CIVIL

ESTE CONFLICTO FUE PUNTO DE INFLEXIÓN EN NUESTRA HISTORIA

IRA - Mayo 2005 - Imprimir

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Julio. 1936. Franco. Alzamiento. Así arrancó una cruel guerra civil que se prolongó hasta 1939. Todo se paralizó menos las máquinas de matar y el país se dividió. Y la numismática es fiel reflejo de todo ello. Y hoy por hoy, gracias a Internet, podemos disfrutar con esas monedas y billetes tan especiales y únicos. 

En http://www.xtec.es/~aguiu1/calaix/051papermoneda.htm podemos encontar el papel moneda emitido en ese época en Cataluña, así como pequeños ensayos sobre la peseta, siempre en catalán, como el que expone la historia de la peseta como una moneda monolingüe.

Excelente es el artículo del prestigioso J. Mª Aledón en El Mundo (http://www.el-mundo.es/larevista/num180/textos/numi.html) del cual te rescatamos estos fragmentos:

"La falta de monedas hizo que algunas cooperativas imprimieran vales provisionales para proporcionar cambio en las pequeñas operaciones. Pronto, miles de municipios, sindicatos y toda clase de entidades públicas y privadas se lanzaron a la fabricación incontrolada de estos vales, creando una importante suma de dinero paralelo. Este fenómeno, aunque se dio en ambos bandos, afectó más gravemente a la República que se apresuró a prohibir dichas emisiones. El gobierno de Franco, por el contrario, creó un sistema de moneda propio y diferenciado. La primera medida consistió en estampillar, con un cuño en seco, todos los billetes puestos en circulación antes del 18 de julio de 1936, dejando sin valor los emitidos en fechas posteriores."

"Un reciente estudio de Magdalena López e Isabel Encinas revela, por primera vez, el funcionamiento itinerante de la fábrica de moneda de la República durante la guerra. A pesar de que Madrid permaneció siempre en zona republicana, el rápido avance de las tropas del general Franco aconsejó la evacuación del personal y maquinaria de la Fábrica Nacional de Moneda y Timbre, que en noviembre de 1936 fue trasladada a Levante, junto con el Gobierno de la República, quedando la fábrica de Madrid destinada a producir materiales de guerra. Según dichas historiadoras, la República trasladó su fábrica de monedas y billetes con una dotación de 150.000 pesetas. La recién instalada Factoría B en Valencia fue destinada a la producción de billetes y la acuñación de moneda metálica se desvió a Castellón, donde la Factoría C empezó a producir piezas de cobre, hierro y latón, a mediados de 1937. En junio de 1938, el avance del frente de guerra hasta Vinaroz obligó a desmontar la fábrica de Castellón que fue instalada en Aspe (Alicante), a donde, seis meses más tarde, tuvo que ser llevada también la factoría de billetes de Valencia. Aspe fue el último enclave de la fábrica de monedas y billetes de la República, la llamada Factoría D."

Internet, la herramienta del futuro, nos ha de ayudar a comprender el pasado.

Dos monedas, un país