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DESCUBREN EN ÁLAVA MONEDAS HISPANOÁRABES

SON tres piezas de plata y fueron acuñadas alrededor del año 1000

EL CORREO DE ALAVA - Mayo  2004 - Imprimir

La exploración arqueológica del valle alavés de Kuartango, donde se han descubierto los restos de una batalla entre indígenas y legionarios romanos ocurrida entre los años 40 y 30 antes de nuestra era, ha sacado a la luz también las primeras monedas hispanoárabes del País Vasco. Se trata de tres dirhems -piezas árabes de plata- acuñados en el siglo X, durante los reinados de Al-Hakam II (915-976) y Hisham II (965-1013), califas de Córdoba.

«Como el escenario del combate ocupa más de diez hectáreas, han aparecido todo tipo de piezas. Así, además de las 38 monedas romanas, hemos tenido la fortuna de encontrar dos hispanoárabes de alrededor del año 1000», explicó ayer a este periódico el arqueólogo José Antonio Ocharan, codirector de las excavaciones del campo de batalla de Andagoste, en Jócano. El descubridor de las dos piezas fue Juan Ramón Ruiz, vecino de Amurrio y colaborador de Ocharan. La tercera le fue entregada al arqueólogo el año pasado por un agricultor de Ribera Alta que asistió a una de sus conferencias y le dijo que había sido hallada en Caicedo.

Una de las tres monedas está prácticamente entera, aunque muy desgastada, y presenta dos agujeros «hechos posiblemente para llevarla colgada». La otra de las descubiertas en Kuartango es un pequeño fragmento, mientras que la procedente de Caicedo es un cuarto de dirhem. La entera corresponde al reinado de Hirsham II y lleva inscrita una fecha: año 389 después de la Hégira, nuestro 999. «Son monedas posteriores a 950 -Al-Hakam II reinó entre 961 y 976- que demuestran que la población alavesa de la segunda mitad del siglo X, además del trueque, empezó a utilizar en algunas de sus transacciones la moneda hispanoárabe».

Los habitantes de la zona manejarían monedas romanas de cobre, hispanoárabes de plata y visigodas de oro, según el tipo de transacción, «ya que los reinos cristianos no empiezan a acuñar hasta 1069, con Alfonso VI». Entre los siglos VIII y X, los musulmanes solían atacar el territorio alavés para robar trigo y ganado, además de capturar esclavos. «Estas monedas pudieron llegar a los indígenas bien porque se las arrebataron a los hispanoárabes, bien por intercambios comerciales durante los periodos de paz».

Piezas como estos tres dirhems -que se integrarán en los próximos días en la colección del Museo Arqueológico de Álava- se encuentran en grandes cantidades en Andalucía, pero nunca hasta ahora se habían hallado en el País Vasco.

LA BATALLA DE ANDAGOSTE

EL CORREO DE ALAVA/ José Antonio Ocharan y Mikel Unzueta, arqueólogo de la Diputación de Vizcaya, han recuperado desde 1998 en el campo de batalla de Andagoste, en Jócano, más de un millar de piezas de carácter militar, «más que las halladas en todos los campamentos de las guerras cántabras juntos». El valle de Kuartango fue escenario hace 2.000 años de un combate en el que un millar de legionarios romanos fue derrotado por los indígenas, un episodio histórico que contradice la idea de una romanización pacífica de lo que hoy es el País Vasco.

El hallazgo se debió a la casualidad. En 1998, después de que una excavadora abriera una zanja para instalar unas tuberías, Ocharan se acercó para ver si la trinchera atravesaba algún yacimiento y encontró tres proyectiles de honda de legionario. Al final, se descubrieron más de un centenar, además de más de 500 clavos de sandalia y otros 100 de vestimenta, entre otras piezas.