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Numismática
en general
Las monedas robadas en
Argentina podrían ser vendidas, según los investigadores, en España o Estados
Unidos
La sustracción se produjo
en el Museo del Banco de la Nación

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Clarín
(Marzo 2008)
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El
robo se produjo el segundo fin de semana de febrero, días antes de que
instalara un sistema de alarmas. Investigadores y coleccionistas coinciden en
que la mayoría de las piezas serán ofrecidas en remates privados.
La banda de ladrones que la semana pasada se llevó la mayor colección de
monedas antiguas argentinas del Museo del Banco Nación, en Plaza de Mayo,
contaba con información interna del edificio y los investigadores creen que
robaron las piezas para venderlas en Estados Unidos y España. El golpe fue dado
un par de semanas antes de que en el lugar se instale un sistema de alarmas.
"Este grupo no tiene relación con los que robaron otros museos en los últimos
tiempos. Acá hubo un trabajo planificado. Los ladrones conocían el lugar,
usaron herramientas para romper el techo y se fueron sin dejar rastros con los
que se los pueda vincular fácilmente", le explicó a Clarín el juez
federal a cargo de la causa, Daniel Rafecas.
El viernes 15 por la noche, entre tres y cinco personas entraron en horario de
atención al público y luego se escondieron en uno de los baños que está del
lado de Bartolomé Mitre al 300. Desde ese lugar se metieron por el sistema de
ventilación hasta el cielorraso del Museo Numismático. Una vez allí hicieron
un boquete y se descolgaron adentro de la sala donde estaban las monedas. Los
ladrones desarmaron las vitrinas y metieron en sus bolsos 530 monedas antiguas.
Luego abrieron una puerta-ventana y con otra soga bajaron casi cinco metros
hasta la calle. Según los especialistas, el botín está valuado entre 500.000
y 700.000 dólares.
Por lo que se pudo determinar en las inspecciones hechas durante la semana, los
ladrones se cuidaron de hacer algún ruido que se escuchara desde desde afuera.
Los pedazos de cielorraso cayeron sobre la alfombra de la sala; no rompieron las
vitrinas, sino que fueron desmontadas a presión. En el lugar dejaron las
amoladoras, las pinzas y los destornilladores que usaron.
Por otro lado, una fuente del banco le confirmó a Clarín, que ya se había
autorizado la colocación de sensores y alarmas en el sector que fue asaltado y
que se iba a colocar en unas semanas. Suponen que los ladrones también tenían
esa información.
"En la Argentina no hay compradores del material robado. Quizás algunas de
las monedas de plata las podrían ubicar, pero no les conviene desarmar la
colección. En cambio, en Estados Unidos y España, donde están los mayores
coleccionistas, se compran monedas en negro y se pagan a precio internacional.
Allá las grandes casas organizan rondas privadas con menos de 20 compradores.
Si está la documentación que certifique su origen, nadie pregunta cómo se
consiguieron las piezas", destacó uno de los investigadores, y señaló
que esa es una de las pistas más firmes que ahora siguen.
Un especialista en numismática que prefirió no ser identificado agregó un
dato preocupante. "A menos que la colección la encuentren completa es muy
difícil que se pueda recuperar. Las monedas están registradas en catálogos
con imágenes malas. No sirven como prueba para hacer un reconocimiento válido
ante la Justicia. Hace poco se iban a inventariar de nuevo, con más detalle,
pero el trabajo nunca se llegó a hacer", señaló.
Otro coleccionista explicó: "Unas 500 de esas monedas se pueden vender sin
grandes problemas. Son similares a otras tantas que hay. Las más difíciles son
las 30 más caras. Esas tendrán que colocarlas a compradores extranjeros muy
precisos". Para tratar de evitar que eso suceda resulta decisiva la
participación de Interpol en Argentina y en los posibles destinos.
Además de la investigación interna del propio banco, en los próximos días
declararán los agentes de seguridad que estaban en el momento del robo. Las cámaras
del circuito cerrado que están en la puerta tomaron una imagen de la 1.30 del sábado
en la que se ve bajar a un hombre por una cuerda, pero nadie salió a la calle a
ver qué pasaba.
Clarín se comunicó con fuentes del Banco Nación para que dieran su versión
sobre lo sucedido, pero decidieron no hacerlo porque, según explicaron, podría
perjudicar la causa judicial.
La colección robada tenía entre sus monedas más destacadas una de 1836, con
la imagen de Juan Manuel de Rosas, tasada en 140.000 dólares. Una acuñada en
1881, que perteneció a Carlos Pellegrini, que vale 50.000 dólares, y la
primera moneda argentina acuñada en oro, de 1813, también de 50.000 dólares.
Los ladrones, además, se llevaron la colección completa de monedas de La Rioja
(1821-1860) y toda la colección argentina del siglo XIX. Y faltan monedas de
Tucumán, Salta y Córdoba de 1817 a 1854.
"Esta colección la venimos armando desde 1970, moneda a moneda. Fue una búsqueda
por todo el país para encontrar las piezas que faltaban. Desgraciadamente es
una pérdida no se puede reparar. En esas vitrinas estaban varias de las monedas
más importantes de la historia de nuestro país", explicó el creador del
Museo, el licenciado Arnaldo Cunietti-Ferrando.
Con
la colaboración de Fernando Canzonetta
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