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UN
VECINO DE TORRENT PIDE 2.500 EUROS POR UNA PESETA EXCLUSIVA LA
MONEDA FORMA PARTE DE UNA SERIE DE 1946 VETADA POR FRANCO
levante
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Noviembre 2005 - Imprimir
Forma
parte de la primera serie de monedas que se emitieron con la imagen de Franco y
que, además, fueron retiradas porque al dictador no le gustó nada como había
quedado su busto. Fue en el año 1946 cuando la Fábrica Nacional de Moneda y
Timbre emitía los primeros ejemplares de una peseta con el rostro del general
(hasta entonces se habían estado utilizando las antiguas) diseñados por
Mariano Benlliure pero el resultado estético no agradó para nada a Franco
porque se vislumbraba una protuberancia en forma de chichón.
Se retiraron y un año después se emitió una nueva tirada con el defecto
corregido. No obstante y aunque oficialmente las monedas de 1946 no se llegaron
a emitir, sí se hizo y además se pusieron en circulación mezcladas con las
otras, por lo que actualmente, las pocas que se conservan están consideradas
auténticas joyas de la numismática. Un vecino de Torrent, Enrique Manzano, de
60 años, se hizo con una de ellas hace ya unos quince años y ahora la pone en
venta por la nada despreciable cantidad de 2.500 euros (unas 416.500 de las
antiguas pesetas). Pero es que ya entonces, por el gran valor que tiene esta
pieza conocida como el busto de Benlliure, Manzano tuvo que desembolsar 60.000
pesetas, una cuantía muy elevada para la época.
Una colección en caja fuerte
De momento, y hasta que se materialice la venta, este coleccionista torrentino
ya se ha puesto en contacto con un numismático de Barcelona, quien ha mostrado
un gran interés por la pieza que conserva Manzano.
En la actualidad, este veterano aficionado a la numismática ha decidido vender
toda su colección -que ha ido engrosando con el paso de los años- para «vivir
la vida y viajar ahora que soy mayor». Asegura que es incapaz de calcular el
valor económico de todas las monedas que dispone y que custodia en una caja
fuerte en la Caja Rural de Torrent. «Tengo duros de plata, quinzets de plata,
pesetas de plata y de oro...», explica Manzano, pero es el contenido
sentimental lo que más le apega a la colección: «he invertido mucho tiempo,
me he quedado medio ciego , he ido a todos los lados».
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